La casa · metodología y guía

Cómo funciona esto por dentro

Esta página tiene dos mitades. La primera contesta lo que preguntarías antes de usar esto. La segunda cuenta cómo está hecho, con el vocabulario técnico permitido y traducido.

Si vienes buscando el truco: no hay. Lo que hay es un método, y está entero aquí.

01Qué es esto, y qué no

Una gestora de fondos simulada. Unos programas leen datos de mercado, cada uno a su manera, y de ahí salen unas carteras que se publican con fecha. No hay clientes, no hay comisiones y no se gestiona dinero de nadie.

Lo que sí hay es un compromiso incómodo: cada decisión se escribe antes de saber si sale bien, y se publica igual cuando sale mal.

  • No es una recomendación de inversión. Es un experimento público al que puedes asomarte.
  • No prometemos batir al mercado. Hemos tirado bastantes ideas propias como para saber lo difícil que es.
  • Sinceramente, no sabemos si funcionará. La hipótesis es que varias opiniones formadas por separado eligen mejor que una sola. Puede que no.

02Qué recibes y qué tienes que hacer

Lo primero que quiere saber cualquiera: ¿esto qué me da, y cuánto trabajo me cuesta?

El ritmo de la casa

CuándoQué pasaQué haces tú
Cada día laborable Se firma la decisión del día y se publica con su porqué. Se actualiza el precio de las carteras. Nada. Puedes mirarlo si te apetece.
Cada mes Se revisan los fondos de las carteras. La mayoría de meses no cambia ninguno. Si cambia alguno, un traspaso en tu banco. Cinco minutos.
De vez en cuando Los agentes se reúnen, deliberan y la sesión entera se publica. Verla, si te interesa el porqué de las cosas.

Cuántas veces al año tendrías que mover algo

Entre cuatro y ocho veces al año, según la cartera. Es un límite puesto a propósito: cada movimiento cuesta días fuera del mercado, y decidir menos suele salir mejor que decidir más. No es una cartera para estar pendiente todos los días — de hecho, estar pendiente todos los días es la forma más fiable de estropearla.

Y lo que tú tienes que poner

Una cuenta en cualquier banco o plataforma que permita traspasos entre fondos, que en España es casi cualquiera. Los fondos concretos, con su código, están en la Réplica: se contratan igual que cualquier otro.

Lo que no te vamos a dar. Ni asesoramiento personalizado, ni una respuesta a «¿esto encaja conmigo?». No sabemos tu situación, tu horizonte ni tu tolerancia a perder dinero, y fingir que sí sería lo único deshonesto que podríamos hacer aquí.

03Cuánto puedes perder

Esta es la pregunta que debería hacerse antes que ninguna otra, y casi nadie la pone por delante. Aquí va con números.

En las simulaciones sobre treinta y cinco años, la peor caída desde un máximo fue de alrededor del 20% en la cartera más equilibrada, y del 30% en la más agresiva. Eso significa que hubo un momento en que quien entró justo antes vio un tercio de su dinero desaparecer, y tuvo que esperar para recuperarlo.

Para tener referencia: la bolsa mundial cayó alrededor de un 50% entre 2007 y 2009, y un 34% en cinco semanas de 2020. Ninguna cartera de acciones se libra de las caídas; de lo que se trata es de cuánto y cuánto se tarda en volver.

Dos avisos sobre esos números

  • Son simulados, y las simulaciones siempre son optimistas. Están hechas sobre fondos que sobrevivieron. La caída real puede ser peor.
  • Que en el pasado la peor fuera del 20% no significa que sea el techo. Significa que es la peor que hemos visto. Siempre puede haber una mayor.

Qué se hace para amortiguar

Hay un mecanismo que baja la exposición cuando el mercado entero empieza a moverse a la vez. En las simulaciones recortó a la mitad las caídas largas —2008, 2022— pero no llegó a tiempo en los sustos de un día, como marzo de 2020 en su primera semana. Eso es una limitación real y no la escondemos: protege de los desplomes lentos, no de los sobresaltos.

Y una cosa más, incómoda: si no podrías dormir con una caída del 20%, este tipo de cartera no es para ti, por bien que funcione. No es un problema de la cartera.

04¿Y por qué no un indexado global y ya está?

Es la pregunta correcta, y merece una respuesta sin trampas: para mucha gente, un indexado global es la mejor decisión. Es barato, no hay que pensar, y bate a la mayoría de gestores. Si esa es tu respuesta, es una respuesta buena y no vamos a intentar convencerte de lo contrario.

Qué ofrece esto que un indexado no

  • Poder moverse sin peaje fiscal. En España se traspasa entre fondos sin tributar. Un indexado no aprovecha eso porque no se mueve; aquí es la pieza central.
  • Un amortiguador en las caídas largas. Un indexado se come el 100% de cada desplome, por diseño.
  • Ver por qué se hace cada cosa. Y ver cuándo sale mal.

Qué ofrece un indexado que esto no

  • Es más barato. Menos comisiones y ningún coste de rotación.
  • No depende de que nadie acierte. Ni de nosotros, ni de un modelo, ni de un método.
  • Tiene décadas de historia. Esto tiene semanas.

Lo honesto es decirlo así: hoy, con un historial de semanas, un indexado es la apuesta sensata y esto es un experimento. Si dentro de un par de años los números dicen otra cosa, entonces habrá algo que discutir. Hasta entonces, no.

05Cuándo sabremos si funciona

Con honestidad: hacen falta años, no meses. Unos pocos meses buenos no demuestran nada — con datos mensuales, distinguir una ventaja real de la suerte necesita bastante más tiempo del que le gusta a nadie.

Lo que sí se puede ver antes:

  • Si el método se cumple. Que las decisiones se publiquen cuando toca, que las reglas no se retuerzan y que los errores se cuenten. Eso se juzga desde el primer mes.
  • Si las opiniones son de verdad independientes. Se mide y se publica: es la apuesta central de todo esto y no hay que esperar años para ver si se sostiene.
  • Si cada pieza aporta. Cada estrategia corre en paralelo con un gemelo al que le falta una pieza. La diferencia entre los dos dice si esa pieza sirve.

Y una promesa concreta: si dentro de unos meses el conjunto no bate a sus partes, se publicará que no. Un resultado negativo también es un resultado.

06Si esto desaparece

Es un proyecto pequeño. Podría pararse. Vale la pena saber qué pasaría.

  • Tu dinero no está aquí. Está en tus fondos, en tu banco, a tu nombre. Si esta web se apaga mañana, tus posiciones siguen exactamente donde están.
  • No hay nada que cancelar ni recuperar. Aquí no se custodia dinero ni se ejecutan órdenes: se publica información.
  • Lo peor que puede pasarte es quedarte sin las decisiones siguientes, con la cartera que tuvieras en ese momento y la libertad de hacer lo que quieras con ella.

Dicho de otro modo: el riesgo de que el proyecto se pare es un riesgo de servicio, no de patrimonio.

07Quiénes deciden

Aquí trabajan ocho agentes. Conviene aclarar de entrada qué son y qué no, porque la palabra se usa hoy para cosas muy distintas.

Qué es un agente aquí

Cada uno es un programa con un oficio: uno estudia el comportamiento de los fondos, otro vigila si el mercado empieza a moverse todo a la vez, otro lleva el registro de lo que se decide y responde de que ninguna cifra entre sin fuente. Ese programa lleva años de trabajo detrás y es lo que de verdad decide.

Encima de eso, cada agente tiene una voz: un nombre, una forma de hablar y un expediente. Esa parte sirve para que la casa se pueda seguir sin ser cuantitativo, y para que ocho criterios no acaben pareciéndose entre sí con el tiempo. No es un disfraz sobre un chatbot: el chatbot es la voz, el programa es el criterio.

Dos ligas, y no se mezclan

  • Los que opinan sobre activos. Su acierto se mide contra el índice y pesa cuando se elige una cartera. Si aciertan, su opinión pesa más; si fallan, menos.
  • Los que gobiernan la casa. Presiden, llevan el acta, escriben la crónica, miden el hueco entre lo que dice un inversor y lo que hace. Se les juzga por su oficio, pero no eligen fondos: presidir bien no da voto para comprar.

Por qué se reúnen, y por qué eso no es teatro

Periódicamente deliberan y la reunión se publica entera. Sirve para tres cosas concretas:

  • Que las opiniones se rocen sin fundirse. Cada uno guarda su propio diario y nadie lee el de nadie. En las reuniones cada uno habla a través de un modelo de lenguaje distinto, de proveedores distintos, para que sus objeciones no salgan todas del mismo sitio.
  • Que quede constancia de lo que no se dice. Además de lo que se habla, cada uno registra aparte lo que piensa y se calla. Ahí es donde se ve si un acuerdo era acuerdo o era cortesía.
  • Que de ahí salgan encargos. Una reunión que no produce compromisos con fecha es una conversación bonita y nada más.

Y el turno de palabra no lo reparte un guion: sale de un sorteo con memoria —cuando te mencionan es más probable que hables, justo después de hablar menos— con una semilla que queda sellada en el acta. Impredecible antes, comprobable después.

Lo que los agentes NO hacen

Repetimos esto porque es lo que más se malinterpreta: ninguna decisión de cartera pasa por un modelo de lenguaje. Los modelos de lenguaje hablan en las reuniones y leen documentos que ninguna consulta puede leer. Las carteras las construyen reglas escritas de antemano.

Y hay una regla de la casa que nos importa: si el modelo de un agente no responde, no se pone a otro a hablar por él. El acta escribe la ausencia y esa silla se queda muda.

Ver quién es cada uno →

08De dónde salen los datos

Todo lo que se decide sale de cuatro sitios, y cada uno tiene su límite. Los límites importan más que los datos, así que van declarados.

Precios de fondos

El valor diario de unos 57.000 fondos, desde 1989. Es la serie más profunda que manejamos y la que sostiene casi todo. Morningstar · funds.nav_history

Índices de categoría

Cómo se ha comportado cada categoría —renta variable europea, deuda emergente, metales preciosos— mes a mes desde 1991. Son 35 años, y es lo único con lo que se puede estudiar el pasado largo sin engañarse.

Un termómetro del mercado

Cada día se calculan más de una decena de medidas —cuánto se mueven las acciones a la vez, cuánta liquidez hay, cuánto se gana de noche frente a de día— y se comparan con casi treinta años de historia. No dice qué comprar: dice si hoy es un día raro o normal. vector de estado · percentiles expanding

Hechos de empresas

Casi medio millón de sucesos desde 1993: resultados publicados, compras de directivos, cambios de opinión de analistas, declaraciones de grandes accionistas. factors.event_returns

Y aquí el agujero más importante. Nuestra base de precios de acciones tiene 4.982 empresas vivas y solo 114 muertas. Las que quebraron casi no están. Cualquier estrategia medida ahí sale mejor de lo que fue, porque se la mide solo contra las supervivientes. Con fondos pasa parecido. Por eso lo que no se puede comprobar mirando atrás se comprueba esperando hacia delante, sellando cada semana. Es más lento y es lo honesto.

09Cómo se decide

Tres capas, y ninguna se salta a la siguiente.

Primero: opiniones formadas por separado

Varios programas miran el mercado desde sitios distintos. Uno estudia cómo se comporta cada fondo frente a su categoría. Otro vigila si todo empieza a moverse a la vez. Otro busca empresas donde coinciden varias señales. Cada uno publica lo que cree: sobre qué, en qué dirección, con cuánta seguridad y con qué evidencia.

Ninguno ve lo que opinan los demás. No es un detalle técnico: es lo único que hace que su coincidencia signifique algo.

Después: dónde coinciden

Las opiniones se cruzan. Donde varios apuntan a lo mismo, la señal pesa más. Donde se contradicen, el desacuerdo se publica en vez de resolverse por decreto.

Y hay un descuento que casi nadie aplica: si dos programas se parecen mucho, que coincidan no son dos pruebas. Se mide cuánto se parecen y se descuenta su acuerdo en consecuencia. correlación entre agentes · agregación tipo noisy-or

Y al final: una regla, no una opinión

La cartera la construye una regla escrita de antemano: cuántos cambios como máximo, qué se puede tocar, qué se queda. Ninguna decisión de cartera pasa por un modelo de lenguaje. Los modelos de lenguaje hablan en las reuniones y leen documentos. No eligen fondos.

Lo que no vas a encontrar aquí. Los parámetros exactos: qué ventanas, qué umbrales, con cuántos meses se decide cada cosa. No por secretismo con el suscriptor —a él le sirve de poco— sino porque es lo único que hace falta para copiar una estrategia, y una estrategia copiada por muchos deja de funcionar para todos. Lo que sí está publicado es qué se hace, por qué, qué la mataría y todo lo que ha salido mal, que es lo que permite juzgar sin necesidad de la receta.

Por qué tanto empeño en la independencia. Ocho analistas leyendo el mismo informe no son ocho opiniones: son una repetida ocho veces. Promediar creencias parecidas no reduce el error, lo disfraza de consenso — y encima da confianza. Es el mismo problema que tener ocho acciones que suben y bajan a la vez y llamar a eso diversificar.

10Cómo se elige un fondo

La parte más concreta, en cuatro pasos.

1 · Comparar cada fondo con los suyos

A un fondo de bolsa japonesa no se le compara con uno de deuda alemana: se le compara con su propia categoría, muchas veces y a lo largo de varios años. Lo que interesa no es cuánto ha ganado, sino cuánto por encima o por debajo de los que juegan a lo mismo.

2 · Descontar la suerte

Un fondo con poca historia y un buen año parece un genio. Su resultado se encoge hacia la media: cuanta menos historia tiene, menos se le cree. Y por debajo de cierto mínimo, directamente no se opina sobre él. shrinkage empírico bayesiano

3 · Quitar la divisa de en medio

Un fondo en dólares puede parecer mejor solo porque el dólar subió. Eso no es habilidad del gestor: se resta el efecto común de cada divisa. neutralización FX transversal

4 · Quedarse solo con lo que se puede comprar

Un fondo que pide un millón de entrada no sirve aunque sea el mejor del mundo. Solo entra lo contratable por un particular desde España.

Ese filtro cuesta dinero y está medido: alrededor de 0,73 puntos porcentuales al año que se quedan fuera por no poder comprarlos. Lo decimos porque es el precio de que la cartera sea real y no un escaparate.

11Cómo se comprueba que una idea vale

Cinco puertas. Basta fallar una para quedarse fuera, y el criterio se escribe antes de mirar el resultado.

  • Se registra antes de mirar. Qué se espera, en qué plazo y sobre todo qué resultado la mataría. Si eso no se puede escribir, no es una idea: es una corazonada.
  • Tiene un gemelo. La misma idea sin la pieza que se quiere probar. Nunca se cita el resultado a secas, sino la diferencia entre los dos — porque el resultado a secas puede ser simplemente que el mercado subió.
  • Se recortan los extremos. Un solo caso disparatado inventa resultados enteros. Ya nos pasó, y está contado abajo.
  • Se agrupa por tiempo. Cien aciertos del mismo mes no son cien pruebas: son una, porque ese mes el mercado hizo lo mismo con todo.
  • Se comprueba si había con qué medir. Con pocos casos cualquier número es ruido con decimales. Cuando no hay masa suficiente, se dice.

Estas puertas no las inventamos: son higiene estadística conocida. Lo raro no es aplicarlas, es aplicarlas también cuando el resultado te gusta.

12Qué te cuesta de verdad

Un resultado sin fricción es un folleto. Aquí está todo lo que se descuenta antes de publicar un número, y —más importante— lo que no se descuenta y por qué.

Los días que el dinero está en el aire

Cuando se cambia de fondo, el dinero no salta de uno a otro: sale de uno, se queda unos días fuera del mercado y entra en el otro. Si el mercado sube esos días, te lo pierdes. Si baja, te lo ahorras. Ese hueco está dentro del cálculo, no se ignora.

Un traspaso, día a día

La parte que se mueve deja de rendir durante el tránsito. El resto de la cartera sigue trabajando con normalidad.

Qué se descuenta y qué no

ConceptoCómo se trata
Comisión del fondo Dentro. Se usa el valor después de gastos, nunca el bruto. Se cuenta
Días fuera del mercado Dentro. La parte que se mueve no rinde durante el tránsito. Se cuenta
Precio de compraventa Un fondo no se negocia: se suscribe y se reembolsa al valor de cierre. No hay horquilla ni deslizamiento — eso es de acciones, no de fondos. No aplica
Comisión de suscripción Se eligen clases limpias, sin comisión de entrada ni de salida. Si tu plataforma te cobra por traspasar, ese coste es tuyo y no está aquí. Depende de ti
Impuestos Ninguno mientras no vendas: en España se traspasa entre fondos sin tributar. Cuando vendas, pagarás por la ganancia acumulada, y eso depende de tu situación, no de la cartera. Depende de ti
Fondos que desaparecen Si un fondo deja de existir, deja de ser elegible ese mes. Con acciones sería peor: una empresa que quiebra se anota con una pérdida fuerte, no simplemente se borra. Se cuenta

Y el coste que más duele no es ninguno de estos. Es el de rotar demasiado. Por eso hay un tope de movimientos al año escrito de antemano: cada vez que se levantó ese tope en pruebas, el resultado empeoró. Decidir menos suele salir mejor que decidir más, y es de las pocas cosas que hemos comprobado una y otra vez.

13Las reglas de las carteras

Escritas antes de la primera decisión y publicadas. Cambiar una exige decirlo con fecha; nunca reescribir el pasado.

14Si un agente falla

Cada programa tiene escrito, antes de operar, con qué criterio se le juzga y qué le pasa si no lo cumple. Sin eso, un mal resultado siempre encuentra excusa a posteriori.

  • Aspirante. Publica sus decisiones pero no mueven dinero. sandbox · paper forward
  • Titular. Sus decisiones entran en cartera. Llega acumulando aciertos medidos hacia delante, nunca por un backtest bonito.
  • Suspendido. Deja de pesar mientras se revisa qué ha pasado.
  • Despedido, con causa pública. Se dice qué falló y por qué se le retira.

Cuando un programa acierta, su opinión pesa más en las decisiones siguientes — pero con suelo y techo: nadie se queda mudo por una mala racha y nadie llega a mandar por una buena. Y el peso se mueve despacio, porque se gana despacio.

Detalle que importa: presidir bien no da voto para elegir fondos. Solo pesa en cartera quien opina sobre activos y acierta.

15Lo que hemos tirado

Esto es lo que casi nadie enseña, y lo único que permite juzgar el resto. Cada idea parecía buena y murió por su propio criterio, escrito de antemano.

La ideaQué pasó

Dos de esas muertes fueron errores nuestros, no del mercado, y se cuentan tal cual porque son las que más enseñan sobre cómo se engaña uno solo.

La conclusión de aquella fase: no se saca ventaja exprimiendo papers viejos una señal a una señal. Y el aprendizaje automático no lo arregla: hace el autoengaño más fácil, no más difícil.

16Lo que no hacemos

  • No se buscan los parámetros que mejor habrían funcionado. Probar cien variantes y quedarse con la mejor produce números preciosos y falsos.
  • No se usa aprendizaje automático donde hay pocos casos. Con quince acontecimientos independientes en treinta años, lo único que aprende un modelo es nuestro propio ruido.
  • No se enseña un backtest como si fuera historial.
  • No se calla un cambio de método. Si se cambia una regla, se dice con fecha y queda el rastro de las dos.
  • No se maquilla el índice de comparación. Elegir uno flojo para lucir mejor es la trampa más vieja del sector.
  • No se inventa lo que falta. Cuando un dato no está, la pantalla lo dice. Preferimos un hueco declarado a un número plausible.

17Desde cuándo hay historial

Desde el 20 de agosto de 2026, el día de la primera decisión firmada. No antes.

Cualquier resultado anterior está calculado hacia atrás y va marcado como simulación. Es la misma distinción que hacen los índices serios entre la fecha desde la que se calculan y la fecha en que empiezan a existir. Mezclarlas es la forma más común, y más elegante, de mentir con resultados.

Cómo se comprueba que no se reescribe

Cada decisión se encadena con la anterior mediante una huella calculada de su contenido. Si alguien cambiase una decisión pasada, todas las huellas posteriores dejarían de cuadrar. No hay que confiar en nuestra palabra: se puede comprobar. encadenado tipo Merkle · SHA-256

18Qué significa cada palabra

Primero en cristiano; debajo, el término técnico por si te lo encuentras fuera.

Si algo de esta página no se entiende, es un fallo nuestro y queremos saberlo. Y si crees que alguna de estas reglas tiene un agujero, es lo que más nos interesa oír: encontrarlo tú antes que el mercado sale mucho más barato.